viernes, 23 de mayo de 2014

Para leer y comentar...


DICE EMILIA FERREIRO en una entrevista  de 2008

Si los docentes no leen son incapaces de transmitir el placer de la lectura  



"Más que empezar con la pregunta típica de cómo hago para enseñar a leer y escribir, primero hay que enseñar algo acerca de lo que es la escritura y para qué sirve. El maestro tiene que comportarse como lector, como alguien que ya posee la escritura. La gran diferencia entre los chicos que han tenido libros y lectores a su alrededor y los que no los han tenido es que no tienen la menor idea del misterio que hay ahí adentro. Más que una maestra que empieza a enseñar, necesitan una maestra que les muestre qué quiere decir saber leer y escribir. Cuanta menos inmersión haya tenido antes, más hay que darle al inicio. 
–¿El docente es consciente de que esta es una buena manera de enseñar a leer y escribir? Hay investigaciones que dicen que los maestros no leen.
 –Ese es uno de los dramas del asunto porque se habla mucho del placer de la lectura, pero ¿cómo se transmite ese placer si el maestro nunca sintió ese placer porque leyó nada más que instrucciones oficiales, libros de “cómo hacer para”, leyó lo menos posible. Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó. En toda América latina el reclutamiento de maestros viene de las capas menos favorecidas de la población. En muchos casos no hay aspiración a ser maestro. Y en ese sentido cambió, pasó de ser una profesión de alto prestigio social a una con relativo bajo prestigio social. "

(para leer el texto completo visitar en este blog/agosto 2013)

22 comentarios:

  1. Ciertamente como lo expresa la autora es sin dudas una tarea muy difícil y en un punto me pregunto: ¿como se puede salir de este problema?
    "Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó." En este punto es donde la autora no se equivoca ya que considero que un docente también alguna vez fue niño y quizás fue ese tipo de niño que nunca tuvo acceso a la lectura y la escritura por falta de lectores o un docente lector a su alrededor. Entonces si esto es un circulo donde todos somos victimas de no conocer o no contar con quien nos acerque a la lectura y a la escritura la manera de sobrellevar o superar esta problemática radica en la tarea de los formadores de docentes y los futuros docentes. Nosotros somos quienes debemos poner en practica todas las herramientas necesarias para poder llegar a nuestros alumnos y así llevarlos al mundo de la lectura y la escritura y así despertar en ellos la curiosidad por cambiar radicalmente este problema. DE NOSOTROS, LOS FUTUROS DOCENTES DEPENDE
    UNA SOCIEDAD FUTURA FORMADA DE LECTORES INTERESADOS POR QUE PRIMERO PARA LOGRAR ESTO NOSOTROS NOS DEBEMOS CONCIENTIZAR
    EN QUE PARA ENSEÑAR A LEER Y ESCRIBIR PRIMERO NECESITAMOS AMAR INTENSAMENTE LO QUE HACEMOS Y NUTRIRNOS PARA LOGRARLO DE LA MEJOR MANERA POSIBLE...

    MARIANA CANTERO...

    ResponderEliminar
  2. considero importante lo que reflexiona la autora, creo que todo se engloba en esta frase "Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó". es imprescindible que el docente sea un lector para lograr transmitir esto a sus alumnos, como dice la autora existe una diferencia notoria entre los alumnos que han tenido acceso a la lectura antes de ingresar a la escuela con los que no han tenido acceso a ella. Es en la escuela, es el docente quien debe hacer frente a esta situación y lograr cambiarla, o al menos disminuir la problemática, siendo consciente de la importancia que tiene esto para la distensión del niño en la sociedad; un niño lector es un niño con la mente abierta y capaz de pensar y razonar por el mismo. es nuestra tarea brindarles las estrategias necesarias para adentrarlos en el mundo de la lectura, en nuestra obligación hacerlos entrar en ese mundo mágico y tan particular. Ivana

    ResponderEliminar
  3. Como futuros maestros a pesar de que no nos hayan transmitido el placer hacia la lectura, tenemos como deber mostrar a nuestros alumnos el disfrute de la misma. Hay que tener en cuenta el manejo de mucha cantidad y variedad de material impreso: revistas, propagandas, libros, periódicos, recetas, poesías, prospecto médicos, cuentos, carteles de la calle para facilitar las iniciativas. Además podemos proponerlas a los padres a leer con los hijos o hijas las producciones que hayan realizado valorando siempre positivamente su esfuerzo. Es un detalle importante también hablarles muy claro y correctamente. Aceptar las producciones de los niños y niñas como su forma de comunicarse desde el momento lecto-escitura en el que se encuentran y no como errores que han cometido.
    Finalmente en todos los momentos posibles debemos continuar leyéndoles aunque veamos que sean capaces de hacerlo por sí mismos.

    Scalcione Camila

    ResponderEliminar
  4. Considero fundamental la reflexión de la autora que remarca que cada docente para poder expresar un sentimiento de placer por la lectura debe sentirlo y así expresarlo. Como educadores debemos instruirnos con la mayor cantidad de herramientas necesarias para brindar una buena calidad educativa y una de esas herramientas es el gusto por la lectura. Vamos a enseñar a leer y escribir, de esta manera debemos estar preparados y lo estamos si nos sumergimos en el mundo de la literatura. Saber y transmitir es un acto de amor. CAMILA YERBÉ

    ResponderEliminar
  5. Comparto totalmente la idea que desarrolla la autora y rescato dos aspectos que, a mi criterio, me parecen muy ciertos y relevantes. "Si los docentes no leen son incapaces de transmitir el placer de la lectura" "Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó".
    Considero elemental que como futuros maestros, durante nuestro proceso de formación como alumnos, y posteriormente, estemos en contacto permanente con el mundo de la literatura, no solo para un enriquecimiento personal sino también porque creo que dando el ejemplo vamos a poder trasmitir y generar en nuestros alumnos ese placer por la lectura que tan necesario es para el crecimiento de los niños.
    La lectura no solo entretiene, divierte sino que también amplía la imaginación, el vocabulario, mejora la ortografía, entre muchas otras cosas.
    Para finalizar me parece beneficioso que como docentes podamos proponerles a nuestros alumnos crear un “rincón de lectura” dentro del aula en donde ese espacio este destinado únicamente a la lectura y escritura; en el podrán disponer de una biblioteca para guardar libros, una alfombra para leer cómodos, y porque no, una mesa con sillas para escribir sus propias historias.
    El principal objetivo de este "rincón de lectura" es acercar a los niños a la literatura de una manera diferentes, divertida, en donde lo importante sea sólo el disfrute de los libros y la lectura de los mismos.
    MARÍA SOL MANDÓN.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola profe! necesito comunicarme con usted y no tengo su mail.
      El mio es solsu.015@live.com.ar
      Gracias!

      Eliminar
  6. Coincido con la autora y creo que es fundamental la transmisión de ese placer por leer. Considero que si un docente no posee el placer por la lectura, es muy difícil que lo pueda transmitir a sus alumnos. No sólo con la lectura, sino con todas las áreas, como por ejemplo matemática. Muchas veces los alumnos no logran comprender porque el docente es el que esta explicando de forma incorrecta. Con la lectura pasa lo mismo.
    Los niños que no leen, como dice la autora, no tienen la menor idea del misterio que hay ahí adentro. Por ello creo que es en la escuela, son los docentes, y nosotros como futuros docentes quienes debemos darle esta posibilidad. Ya que si en casa no se transmite debemos brindarle todo tipo de lecturas para que ellos mismos puedan explorar y darse cuenta de lo bello que es.

    Julieta Falcone

    ResponderEliminar
  7. Yo pienso, en todo este proceso de estudio que llevo, que nosotros como futuros docentes tenemos que cumplir un rol importante que es alfabetizar, y los alumnos deben aprender, si me propongo a enseñar como corresponde, por ejemplo proyecto de lectura y escritura, cuentos , adivinanzas, que el alumno interactue con sus
    compañeros y con otros, que dramaticen un cuento, hay muchas opciones para trabajar. El docente todo el tiempo tiene que incentivar hacia la oralidad narrativa para que desarrollen el gusto por ella y se animen a imaginar, a contar historias, también es imprescindible que participen en distintas y frecuentes situaciones de lectura y esa estrategia que implementemos sirva para que el alumno sea autónomo mas adelante, nos hacemos lectores en encuentros con otros, y también con el encuentro con el libro. La autora dice que los maestros leen poco, pero si nos estamos formándonos para ser docentes debemos prepararnos,actualizando-nos de todos los temas etc. nuestra función es enseñar mas y mejor hacerlo con dedicación y amor es nuestra tarea a la hora de enseñar.

    ResponderEliminar
  8. Es fundamental, como futuros docentes, que tomemos conciencia de la importancia de la lectura, en nosotros mismos y de hacerla participe de nuestra relación con los demás. Con ésto quiero decir que, debemos adquirirla como habito e implementarla para con los que nos rodean. Así, nos transformaremos en docentes llenos de información y aproximados a la perfección!

    ResponderEliminar
  9. Desde mi punto de vista, considero relevante lo dicho y reflexionado por la autora ya que, sostengo que debo posicionarme y dirigirme hacia un tipo de formación en la que no se puede pasar por alto la importante función que tienen la lectura y la escritura dentro del ámbito escolar (como también el social) y que, por lo tanto, deben ser enseñadas de manera correcta.
    Aludiendo a algo dicho por la autora, pienso: ¿Cómo conseguir ésto si el docente no fue receptor de aquel tipo de enseñanza al que deseamos llegar? Y, respondiendo como alumna de un profesorado, debo decir que soy consciente de que poseo una carencia, aunque no colosal, ante la lectura. Pero tengo la intención y el deseo de poder alcanzar ese placer e interés por aquello que no sentí ni conocí con anterioridad, (y que debo saber trasmitir a mis alumnos), para poder llevar a cabo mi trabajo adecuada y satisfactoriamente.

    ResponderEliminar
  10. Comparto la idea que menciona la autora, ya que como futuros docentes debemos transmitirles de alguna manera el placer de la lectura a nuestros alumnos, para que puedan enriquecer sus conocimientos y poder insertarse en este mundo. Vale destacar que la lectura, mejora la expresión oral y escrita, abre la puerta a la reflexión y el análisis. Sin ella el desarrollo y el perfeccionamiento del lenguaje no se habrían dado.

    ResponderEliminar
  11. Estoy totalmente de acuerdo con lo que plantea la autora. Creo que para poder transmitir ese placer e interés por la lectura y la escritura es necesario que lo tengamos nosotros. Por eso considero fundamental que como futuros docentes debemos leer, estar en contacto permanentemente con el mundo literario. Para así tener las herramientas necesarias para poder enseñar a leer y escribir transmitiendo ese placer e interés. Utilizando siempre estrategias dinámicas e innovadoras logrando atrapar la atención de los alumnos.

    María Virginia Alicandro.

    ResponderEliminar
  12. “El maestro tiene que comportarse como lector”. “Se habla mucho del placer de la lectura pero (…) es muy difícil que el maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó”.
    Las palabras de Emilia Ferreiro son ciertas y contundentes. En primer lugar y como futuros docentes, debemos ser plenamente conscientes de la responsabilidad que hemos asumido al iniciar este valioso trayecto de formación profesional. Enseñar a leer y escribir a los niños es presentarles la posibilidad de acceder a un valioso misterio que los transformará radicalmente al permitirles saberse junto a otros, descubrir el mundo, descubrirse en él e imaginar.
    Es por esto que la lectura y la escritura deben ser reivindicadas como aquello que son: prácticas y expresiones culturales que no se transmiten mágicamente. Ellas necesitan de un trabajo sostenido y comprometido por parte de los adultos: padres y docentes, para que los niños puedan crecer con y a través de ellas, accediendo a todo aquello que la cultura humana les presenta.
    En este sentido, desde nuestro lugar de adultos, resultará complicado dar aquello que no tengamos. El placer por la lectura y la escritura sólo pueden transmitirse si hemos podido acceder a ellas y descubrir lo importantes y valiosas que son en nuestras vidas.
    En segundo lugar, es cierto que la profesión docente cuenta con un bajo prestigio social. Esto se debe a que en la actualidad, lejos de primar la motivación por ser educador en los estudiantes al momento de elegir una profesión, prevalece el interés económico asociado a un trabajo seguro y de rápida salida laboral. En muchos Institutos de Formación Docente el nivel de alumnos que acceden a los ciclos de formación es cada vez más bajo y este problema, lejos de ser revertido, se profundiza más y más durante el dictado de la carrera. En consecuencia, tenemos docentes egresados “con lo justo”, que en realidad no desean serlo, pobres en formación y que, además, arrastran consigo una carencia previa ligada en muchos casos a la falta de oportunidades.
    Es así como ambos factores se vuelven altamente nocivos para la educación de niños y niñas.
    La alfabetización es un derecho. Y lejos de pensar solamente en los métodos más recomendables para llevarla a cabo, deberíamos pensar en primer término si poseemos las herramientas necesarias para brindarles a los niños aquello que necesitan y si estaremos dispuestos a “poner sobre la mesa” lo que el derecho antes enunciado requerirá de nosotros: “un docente que les muestre qué quiere decir saber leer y escribir”.

    Celeste Acosta.

    ResponderEliminar
  13. Las palabras de Emilia Ferreiro me resultaron muy significativas, sobre todo cuando explicita "(...)¿cómo se transmite ese placer si el maestro nunca sintió ese placer porque leyó nada más que instrucciones oficiales, libros de “cómo hacer para”, leyó lo menos posible(...)". Si bien la autora hace clara referencia al placer por la lectura, considero que podemos traspolar sus expresiones a cualquier ámbito o área que conforma, de alguna manera, nuestra futura profesión docente.
    Es innegable la presencia de aquellas personas que se encuentran transitando el sendero de la docencia así sin más, por una cuestión de economía, de rapidez, de comodidad... Ninguno de ellos tiene verdaderamente en cuenta todo lo que conlleva y construye el perfil docente y sus dos componentes principales, la enseñanza y el aprendizaje. Resulta una ilusión, entonces, intentar despertar el deseo por aprender o generar el placer que Ferreiro expresa, si aún ese mismo deseo o ese mismo placer no se ha cultivado o, mejor dicho, no lo hemos cultivado en nosotros mismos.
    Un docente decidido, competente y comprometido es, para quién escribe, aquél que tiene como bandera lo dicho por la autora : "aprender es posible", encontrando alternativas y estrategias, recursos y soportes aún contra cualquier bombardeo y ante diferentes condicionantes que tenga el proceso de enseñar y aprender hoy.

    ResponderEliminar
  14. Coincido con la palabras de la autora Emilia Ferreiro, creo que como futuros docentes lo importante es tener en cuenta que leer y escribir cobra sentido en nuestra vida y en la de nuestros alumnos cuando lo hacemos con un propósito determinado, utilizando diferentes estrategias que deben ser aprendidas a lo largo de toda la escolaridad. También lograr que los alumnos y los docentes recuperen el placer por la lectura literaria.
    Es muy importante como docente formar ciudadanos reflexivos y comprometidos, la única forma de lograrlo es por medio de la lectura y de la búsqueda para que los alumnos aumenten sus competencias pudiendo leer y entender un mundo que cada día es más complejo.
    Muy pocos se apropian de la lectura y de la escritura sino hay un medio que lo facilite y que lo invite a hacerlo no podremos generar en el alumno ese interés y placer.

    ResponderEliminar
  15. Muy cierto lo que dice Emilia Ferreiro, aunque también quiero hacer inca pie, en la importancia que tiene la familia, en la adquisición de la lectura como habito.
    Es importante que los niños desde muy chiquitos tengan contacto con libros, lecturas,canciones y todo lo que se relacione con el acto de leer y escuchar, pues la familia es la primer transmisora de ejemplos y valores y es aquí donde se debe enseñar que, la lectura es la base fundamental para el manejo de una correcta información.

    ResponderEliminar
  16. A mi parecer, las palabras que expresa Emilia Ferreiro son muy ciertas. Citando una oración que me llamó la atención "(...)En muchos casos no hay aspiración a ser maestro(...)" son palabras bastante fuertes pero correctas, yo me pregunto ¿todos los docentes que están en su cargo tienen la vocación? Alfabetizar es una tarea bastante difícil y ponerla en práctica también. Si un docente no le gusta su trabajo le resultará complicado transmitir el hábito de la lectura y escritura.

    ResponderEliminar
  17. Comparto totalmente la idea expresada por la autora. Como futuros docentes es indispensable poder transmitir a nuestro alumnos el placer por la lectura. Alfabetizar es una tarea que implica de nuestra parte cierto compromiso, transmitiendo herramientas y estrategias necesarias para nuestros alumnos durante toda su escolaridad.
    Si un docente no se encuentra comprometido o interesado en esto creo que es bastante difícil poder transmitirlo a los niños. Pero también es fundamental los aportes de la familia en la adquisición de la lectura.
    De esta manera creo como futura docente debo hacer todo lo posible para hacerle sentir a mis alumnos ese interés y placer.
    Dusol Rosana

    ResponderEliminar
  18. Estoy de acuerdo con la autora, ya que es una de mis preocupaciones personalmente el transmitir el placer de la lectura, ya que no lo han logrado conmigo, y también me llamo la atención las palabras de la autora "(...) ¿cómo se transmite ese placer si el maestro nunca sintió ese placer porque leyó nada más que instrucciones oficiales, libros de “cómo hacer para”, leyó lo menos posible"
    Es una tarea de los docentes muy importante, docentes mediadores que planifiquen encuentros con la lectura, sin que no fuerzan la lectura.
    Sucede que en mi niñez, adolescencia leía por que había que leer, sé que por arte de magia no me voy a asociar con la lectura tan rápidamente en este momento, pero tengo claro que lo quiero hacer. En medio de esta situación que no creo que me pase solo a mi, hay muchísima gente que es obligada a leer, es preciso recuperar el hecho de leer. Se trata de formarse para lograr ser un mediador en un futuro, ya que muchas veces la escuela es el único espacio en el cual se inician historias lectoras. De nosotros, los futuros docentes depende.

    Banchio Andrea.

    ResponderEliminar
  19. Coincido con las palabras de Emilia Ferreiro porque como futuros docentes debemos contagiar el gusto por la lectura ya que la escuela es el único espacio que tienen los niños y jóvenes para escuchar un cuento y en muchos casos es la única que puede generar momentos en los cuales los estudiantes se sientan identificados con la historia que están leyendo. Como futuros docentes no debemos quedarnos con que alcanza con saber leer ya que no se es lector sino se desarrolla el habito de la lectura.

    ResponderEliminar
  20. Para transmitir ese deseo primero hay que tenerlo, es por esto que en muchas ocasiones no pasa eso, nosotros como docente exigimos sin mirar si nosotros mismos lo tenemos... es muy importante poder transmitir ese deseo pero para eso no nos tenemos que mentirnos a nosotros mismos ni mucho menos a nuestros alumnos que son y serán nuestros futuros ciudadanos.
    Quiero resaltar lo importante que es la lectura y ¿si no la enseñamos en la temprana edad en que otro momento? nosotros tanto como padres y educadores debemos otorgarle ese regalo que es la " lectura" pero no como una tarea sino como un regalo, para que los alumnos vayan adquiriendo ese sentimiento de deseo y no como un simple "debo cumplir"
    Para terminar creo que como docente uno tiene que intervenir mucho en este tema pero primero se debe concientizar uno mismo y luego a los padres así trabajando en conjunto poder ayudar al alumno a adquirir este deseo.

    Milagros Bircher

    ResponderEliminar
  21. Estoy de acuerdo con lo que dice la autora Emilia Ferreiro. Considero que es fundamental que el docente sea un entusiasta de la lectura, y que a lo largo de su preparación busque incrementar ese placer para luego transmitirlo a sus alumnos de manera espontánea y placentera, que no sea algo impuesto por los contenidos.
    El docente debe generar en el alumno el deseo que le provoca el placer por la lectura, teniendo como objetivo un niño que disfruta de leer.

    ResponderEliminar